La Argentina atraviesa un momento de enorme complejidad económica, pero sobre todo de definición estratégica. En los últimos meses, asistimos a señales alarmantes que exponen las consecuencias de un modelo que se aleja de la producción y se alinea con una lógica financiera que profundiza la exclusión y el estancamiento.

El freno en las exportaciones de biodiésel —con plantas paralizadas, trabajadores suspendidos y cadenas de valor comprometidas— es apenas un síntoma de una problemática estructural: la falta de una política industrial estable, previsibilidad normativa y estímulo sostenido a sectores que generan empleo, innovación y desarrollo regional. 

En ese mismo sentido la industria de línea blanca en nuestro país atraviesa un momento de profunda incertidumbre, afectada por incrementos en los costos de producción y la falta de consumo interno. Esta situación no solo impacta en la disponibilidad de electrodomésticos y bienes duraderos para el consumidor, sino que también amenaza la supervivencia de las mismas. La recuperación de este sector requiere una articulación efectiva entre el Estado y los privados, potenciando políticas que fomenten la inversión, la innovación y la integración de la cadena de valor.

Otro caso testigo es el de la industria nacional de maquinaria agrícola, clave para el fortalecimiento del sector agropecuario y, por ende, para la generación de divisas genuinas. Este sector estratégico se encuentra hoy seriamente golpeado por el ingreso creciente de maquinaria importada, tanto nueva como usada, que compite de manera desleal con la producción local. La apertura sin regulaciones adecuadas pone en jaque a fábricas que aportan innovación, empleo calificado y arraigo territorial. Proteger esta industria no implica cerrarse al mundo, sino establecer reglas que garanticen condiciones equitativas, resguarden el trabajo argentino y sostengan la capacidad de desarrollo tecnológico nacional. 

En el marco de un contexto mundial convulsionado, donde los Estados Unidos anuncia casi a diario modificaciones en los aranceles aplicables a los distintos países, es imperativo diseñar políticas de apoyo y protecciones temporales que contribuyan a estabilizar y fortalecer nuestras industrias en estos momentos complejos. de aplicar aranceles a nuestras exportaciones metalúrgicas demuestra, además, que la inserción internacional no puede ser ingenua ni desprotegida: necesitamos acuerdos que resguarden nuestra capacidad productiva y fortalezcan el trabajo argentino.

Hoy se pierden en Argentina cerca de 1500 empleos por mes. Este dato, proporcionado por la propia Unión Industrial Argentina, debería ser un llamado de atención profundo. Cada cierre de pyme, cada línea de producción que se apaga, cada inversión que se posterga, significa menos oportunidades, menos arraigo y más desigualdad. A esto se suma la creciente importación de productos, que no solo compiten en condiciones desleales con los nuestros, sino que erosiona la capacidad del país para abastecerse con su propia riqueza.

Estos hechos no son inevitables ni aislados. Responden a una concepción del Estado y de la economía que subestima el rol de la producción, debilita las capacidades nacionales y posterga cualquier posibilidad de desarrollo sustentable. Por eso, más que nunca, es necesario repensar las bases del modelo económico argentino.

Frente a este panorama, se impone la responsabilidad de construir una estrategia de desarrollo que priorice el trabajo argentino, el valor agregado en origen y una inserción internacional inteligente. Desde esta Comisión de Comercio e Industria del Senado, creemos que es momento de articular políticas que integren a los sectores productivos, que promuevan la innovación y el crecimiento con equidad, y que fortalezcan la presencia del Estado como garante del desarrollo federal. Necesitamos discutir un modelo de país que recupere la industria, que defienda a las pymes, que invierta en conocimiento y que promueva un desarrollo sustentable, inclusivo y soberano. Esa es la tarea que nos convoca, y en la que este espacio legislativo debe ser protagonista.