Lewandowski recordó que en julio presentó un Proyecto de Ley para suspender embargos a MiPymes por un año, al tiempo que remarcó que lo dicho por Caputo «por ahora es un anuncio; hay que esperar a ver la letra chica en la reglamentación». Sin embargo advirtió que es un paliativo si no cambia el rumbo económico: “No hay mercado interno, la gente no tiene plata, no consume. Ajustan, recaudan menos y siguen ajustando”. Finalmente cuestionó el modelo “extractivista y exportador”, que reduce el espacio para la industria nacional, los empresarios y el empleo. En ese mismo sentido, remarcó que impulsó varios proyectos «para promover inversiones y evitar cierres de PyMEs» y que «los que hoy festejan las medidas son los mismos que ayer bloqueaban su tratamiento en el Congreso». «La crisis nos obligó a pasar de presentar propuestas para el crecimiento a medidas de supervivencia que eviten el cierre de las PyMEs», lamentó.
El legislador, junto a sus pares Jorge Capitanich, Alicia Kirchner y Mariano Recalde, encabezó una reunión informativa conjunta en la Cámara Alta donde se presentó el mapa interactivo sobre la situación de morosidad de Pymes y familias argentinas (https://mapadeladeuda.ar/). La exposición fue llevada adelante por Delfina Rossi, directora de Investigación del Centro de Estudios para la Ciudad; Julián Moreno, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) y Leandro Fadul, presidente de la Cámara de Comercio de Río Gallegos.
La plataforma revela que la mora alcanza al 17 % de las microempresas y a 645.000 monotributistas. El deterioro responde a cuatro factores: la caída de los ingresos y el consumo, que lleva la mora comercial al 19 %; la parálisis de la obra pública, que deja al 23 % de los monotributistas de la construcción sin capacidad de repago; el aumento de los costos energéticos y la apertura comercial, que elevan la mora al 20 % en microindustrias y al 12 % en pequeñas empresas; y la desconexión entre el crecimiento exportador energético y la realidad de las PyMEs proveedoras. Además, el 19,7 % de las empresas con mora financiera también registra deudas tributarias. El resultado es menos actividad, cierres de empresas, pérdida de empleo y mayores dificultades para afrontar las deudas.
Respecto a estos datos expuestos, Lewandowski manifestó: “La morosidad de las PyMEs es consecuencia de un modelo económico que asfixia la producción”. En ese sentido, señaló que la política energética está orientada exclusivamente a exportar, sin garantizar energía a precios competitivos para las empresas argentinas. Asimismo advirtió que el aumento de los costos energéticos, sumado a la apertura de importaciones, deja a la producción nacional en desventaja.