Las heladas de esta semana dejaron en claro que el gas no es un lujo, sino una necesidad. Pero con los cambios en el régimen de Zonas Frías, el Gobierno pretende imponer tarifas que convierten un servicio esencial en un privilegio y castigan el bolsillo de las familias.
Con reservas para abastecernos durante 120 años, es inadmisible que calefaccionarse sea prohibitivo. Los recursos del país deben estar al servicio de la gente, no del negocio de unos pocos.
Mirá la entrevista con David Narciso y Danisa Primo en Tres Poderes.