El senador nacional por Santa Fe, Marcelo Lewandowski, volvió a poner en agenda el problema del endeudamiento de las familias argentinas y reclamó el tratamiento urgente de un proyecto de Ley de su autoría que busca establecer límites a las tasas de interés en tarjetas de crédito.

Frente a este escenario, Lewandowski defendió su propuesta como una herramienta concreta para frenar la escalada de la morosidad. El proyecto plantea establecer “límites razonables” a las tasas de interés y reforzar el rol del Banco Central en el control del sistema financiero, con el objetivo de evitar situaciones de sobreendeudamiento que se vuelvan impagables. “Esto es una necesidad real de quienes nos trajeron a esta banca”, afirmó el legislador, quien además advirtió sobre el impacto humano de la crisis

Durante su intervención en la Cámara alta, el legislador hizo un llamado directo a sus pares para avanzar con la iniciativa, al considerar que responde a “un gravísimo problema que está sufriendo gran parte de la población”. En ese sentido cuestionó el impacto de la desregulación financiera impulsada tras el DNU 70/2023, al señalar que permitió a bancos y emisoras de tarjetas fijar tasas sin controles efectivos. “Liberaron a los bancos y a las tarjetas de crédito para que le cobren a la gente los intereses que crean conveniente, sin ningún tipo de regulación”, sostuvo.

Al respecto, advirtió sobre una situación que calificó como “crítica”, respaldada por datos recientes del Banco Central de la República Argentina. Según expuso, la deuda con tarjetas de crédito creció un 55% interanual, mientras que la morosidad se triplicó en el último año. Además, señaló que uno de cada cuatro deudores no puede cumplir regularmente con sus pagos, y que muchas familias destinan hasta un tercio de sus ingresos a saldar deudas. “El poder adquisitivo ha caído, la gente pierde el trabajo y no puede afrontar sus compromisos. Estamos en una economía frenada, en un contexto de estanflación”, remarcó.

Finalmente, el senador insistió en la necesidad de abrir el debate y enriquecer la iniciativa con aportes de otros sectores, pero sin dilatar su tratamiento. “La gente está desesperada, las deudas se comen el sueldo y no hay respuestas. Tenemos que atender esta realidad”, concluyó.